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Ginkgo Biloba – Historias 360°

Écrit par sur 6 décembre 2020

Nouvelle chronique sur euradio ! Les histoires d’Esteban Nigro.

Diplômé en géologie de l’Université de Buenos Aires, Esteban Nigro participe depuis 2018 à des émissions radiophoniques via des chroniques de culture générale.
Il effectue également des visites guidées historiques à travers la ville de Buenos Aires. Il est également le fondateur, avec la biologiste Ivana Tapia, de “Ciencia que anda” (La Science qui marche), une entreprise de tourisme scientifique.

Pour ce cinquième épisode d’Historias 360°, Esteban Nigro, nous parle du Ginkgo Biloba, l’arbre aux feuilles en forme de papillon, qui a même cohabité avec les dinosaures…

Chronique en espagnol, vous trouverez le script ci-dessous:

5 – GINKGO BILOBA

Recuerdo un día de otoño, hace algunos años, ir caminando por el barrio y detenerme ante un árbol. Había algo que me llamaba la atención: tenía unas hojas bilobadas, que parecían diminutos abanicos de mano. Como dijera una amiga, parecía un árbol que en vez de hojas tuviera mariposas. Buscando información cuando volví a casa aquel día, finalmente dí con su nombre. Al parecer, me había encontrado aquella mañana de otoño con un Gingko Biloba. Decidí entonces aprender un poco más de este árbol.

Si recorremos su historia, sorprende saber que el mismo árbol que uno puede encontrarse hoy en día, convivió alguna vez también con los dinosaurios. O sea que si encontráramos una foto, de por ejemplo un tiranosaurio rex de vacaciones con su familia en las sierras… tal vez descubriríamos un Ginkgo Biloba por allí detrás. ¡Y estamos hablando de una foto de hace 68 millones de años! Los árboles de ginkgo son considerados prácticamente fósiles vivientes! Incluso existían aún antes de los dinosaurios, ya que se han encontrado sus hojas fosilizadas en rocas de hace 260 millones de años! 

Pero cuidado, que el Ginkgo Biloba tiene aún más sorpresas! 

La biología clasifica a los seres vivos basándose en su semejanza y proximidad filogenética: esto se llama categoría taxonómica. ¿Y cómo cae nuestro amigo Ginkgo Biloba en esta clasificación? Bueno, de una forma bastante particular. Es la única especie en su género, es el único género en su familia, es la única familia en su clase y es la única clase en su filo. Dicho en criollo: está recontra solo. De hecho, prácticamente lo único que tiene en común con todas las otras plantas es que pertenece al reino vegetal. Si bien sus parientes cercanos existieron… Lamentablemente a lo largo de sus 260 millones de años de historia se fueron extinguiendo. 

El naturalista alemán Engelbert Kämpfer descubrió para occidente mientras viajaba por Asia el Ginkgo Biloba en 1712. Gracias a él, un primer ejemplar se plantó en Europa por entonces y es por eso que hoy en día se puede apreciar en todo el mundo, incluyendo las calles de cualquiera de nuestros barrios. 

Se cuenta que hasta Goethe quedó maravillado cuando vio este árbol por primera vez en Europa, tanto que le dedicó a Marianne, una novia suya de por entonces, un poema al respecto. Preparémonos para escuchar a un Goethe enamorado:

Ist es ein lebendig Wesen,

Das sich in sich selbst getrennt?

Sind es zwei, die sich erlesen,

Dasz man sie als Eines kennt?

Bueno, para los que no sepamos alemán, a no preocuparse que encontré estos versos en español. Veamos:

¿Será este árbol extraño algún ser vivo

que un día en dos mitades se dividiera?

¿O dos seres que tanto se comprendieron,

que fundirse en un solo ser decidieran?

Goethe se detenía en las hojas bilobadas del Ginkgo y así le expresaba su amor a Marianne. El alemán no sabía si el amor entre ellos era una hoja dividida en dos, o eran dos fundidas en una. 

Los Ginkgo Biloba pueden llegar a vivir 3000 años y es muy común encontrarlos en Asia frente a la puerta de cualquier templo budista. Cuando en 1945 fue lanzada sobre Hiroshima la primera bomba atómica, murieron unas 140.000 personas y la ciudad quedó destruida. En la siguiente primavera, y a unos pocos kilómetros de la zona de impacto, cuál fue la sorpresa cuando un Ginkgo Biloba maltrecho frente a un templo destruído, volvió a dar brotes verdes. El árbol pasó a ser un símbolo de renacimiento y veneración. A sus pies, en el presente reza una oración: “No más Hiroshima”. 

Por toda esta historia, hoy en día el Ginkgo Biloba está asociado a sabiduría en todo el mundo. Y cuidado, que la próxima vez que salgamos a caminar, tal vez encontremos uno nuevo cerca de casa.

crédits photo: Shun1Koz

Pour retrouver tous les épisodes Historias 360° d’Esteban Nigro, cliquez ici


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